No hay duda de que COVID-19 ha tenido un impacto significativo en los fabricantes y el tiempo de inactividad de la producción. Tampoco sorprende que haya habido una mayor presión para mejorar la eficiencia general como respuesta natural a la pandemia global.
Al hablar con nuestros clientes de fabricación, encontramos tres desafíos clave de eficiencia durante la pandemia que se destacaron constantemente entre los demás. Conocer los desafíos que existen, junto con las causas fundamentales, es el primer paso para identificar soluciones para mejorar la productividad.
Entonces, echemos un vistazo más de cerca a los tres principales desafíos que enfrentaron nuestros clientes de fabricación como resultado de COVID-19:
1) Problemas en la cadena de suministro
- Las entregas retrasadas interrumpieron los planes de producción.
- La disponibilidad limitada de recursos obligó a los fabricantes a cambiar las líneas de producción.
- La diversificación de proveedores era una necesidad para evitar problemas de cumplimiento de pedidos.
2) Mercado más competitivo
- El enfoque cambió de fuera de línea a en línea, ejerciendo más presión sobre el tiempo de entrega.
- Los fabricantes tuvieron que mejorar sus estrategias Justo a Tiempo (JIT).
- Se implementó un enfoque reactivo basado en la demanda como parte de la estrategia JIT.
- Cuanto más competitivo es el mercado en línea, mayor es la necesidad de configuraciones de productos.
3) Problemas internos
- Falta de personal por enfermedad y medidas de cuarentena.
- Las limitaciones de la cadena de suministro y la demanda inestable afectaron la capacidad de producción.
- Los procedimientos de higiene mejorados tuvieron un impacto directo en la eficiencia de la producción.

